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00:42h. Lunes, 23 de septiembre de 2019

Helicópteros, perros, brigadas de rescate y vecinos de Cercedilla se vuelcan en la búsqueda de Blanca Fernández Ochoa

Según fuentes de su entorno, esta zona para Blanca es como la palma de la mano, se conoce hasta el último rincón, por eso suele ir sola.

 
 

f2d75540-3a0a-4639-bbd7-c131891c11a5Un aviso de la Policía, este domingo, alertando sobre la desaparición de Blanca Fernández Ochoa, campeona olímpica de esquí, primera mujer que ganó una Medalla de Bronce está conmocionando a España. A las pocas horas, su coche apareció en Cercedilla, (Sierra de Madrid) pueblo donde vive la saga familiar. Inmediatamente se ha desplegado un dispositivo espectacular para buscar a la deportista que se cree perdida en la sierra de Siete Picos. Tres helicópteros, motos, brigadas de rescate, perros, más de 50 efectivos, sus hermanos y vecinos de Cercedilla, se han lanzado a su búsqueda con la esperanza de encontrarla sana y salva. Este lunes se amplía el dispositivo con muchos más voluntarios.

Blanca Fernández Ochoa tocó la gloria durante los juegos Olímpicos de Albertville (Francia) 1992 cuando estuvo a unos metros de ganar la Medalla de Oro olímpica en esquí de slalon, pero una caída de último momento, le concedió la Medalla de Bronce. Pionera total como mujer y como esquiadora es miembro de una saga de esquiadores, de una familia del Puerto de Navacerrada muy integrada en el pueblo de Cercedilla, que se ha volcado intensamente en su búsqueda. Su férreo sentido de la superación y la lucha, ahora dan esperanzas a los familiares, amigos y compañeros deportistas que se han unido a buscarla por la zona de Siete Picos, donde se cree que puede estar perdida. Hasta la caída del sol siguieron aumentando las brigadas de búsqueda pero para este lunes se espera ampliar mucho más los voluntarios de búsqueda y salvamento, según ha manifestado Pedro Herranz, el jefe de la investigación.

Hace ya más de una semana que salió de su casa, en Aravaca, donde vive con su hermana, asegurando que se iba unos días porque necesitaba estar sola y pensar. A Blanca le pasó lo que a muchos deportistas de élite, que tras entregarse en cuerpo y alma a conseguir medallas para España, el mundo del Deporte les abandona y no les garantiza salidas de honor a la altura de su grandeza. La muerte de su hermano, el Medalla de Oro de esquí (Sapporo 1972), Paquito Fernández Ochoa, en 2006, la dejó muy afectada ya que era su protector, su mentor y su persona de confianza. Pero ha sido, según fuentes del entorno, la separación de su segundo marido y padre de sus dos hijos, Olivia y David, lo que le ha vuelto a afectar emocionalmente. No obstante, todos aseguran que es fuerte, luchadora, y aunque perdida en la montaña, nadie duda que sabrá cuidarse y volver sana y salva.

Más de medio centenar de efectivos, así como algunos de los hermanos y muchos vecinos de Cercedilla (Sierra de Madrid) se unieron en la tarde el domingo a la búsqueda de la esquiadora olímpica segoviana, Blanca Fernández Ochoa, 56 años. Sobre la desaparición de la deportista circularon varias versiones. En un primer momento se dijo que se dirigía a descansar a una casa rural en el norte de España. Cuando se fue de su domicilio en Aravaca el pasado viernes 23 de agosto, dijo que necesitaba estar unos días fuera para pensar. Era algo que hacía bastante a menudo ya que en la montaña, a solas, era donde mejor se sentía. Hasta el domingo por la mañana la Policía no decidió poner un cartel de búsqueda ya que la familia había puesto la denuncia de desaparición tres días después de su marcha, al ver que no volvía.

Tras publicar el modelo y matrícula de su Mercedes negro Clase A, varios vecinos llamaron a su hermano Luis Fernández Ochoa porque lo localizaron en el parking de Las Dehesas, a pie del camino de la ruta que a ella tanto le gustaba hacer y que lleva a los Siete Picos. Una zona escarpada de la Sierra Noroeste de Madrid. Al aparcamiento de Las Dehesas, fueron llegando helicópteros, equipos de salvamento, perros guía, y numerosos efectivos así como toda la familia de una extensa saga de deportistas, nacidos en Navacerrada y muy queridos en la zona. Los hermanos Ochoa se dejaron su juventud por las pistas de esquí y montañismo de la zona. De una familia humilde todos son autodidactas y alcanzaron los máximos galardones deportivos, además de la Medalla Olímpica, fue campeona de esquí otras cuatro veces.

Su férrea disciplina de deportista de élite, así como el conocimiento exhaustivo de la zona montañosa de Cercedilla, Navacerrada, Siete Picos, dan esperanzas a los cuerpos de rescate de montaña, así como a sus familiares, para pensar que la esquiadora se habrá sabido guardar en el supuesto caso de que haya sufrido algún percance y esté atrapada, sin móvil, en alguna zona imbricada. Según fuentes de su entorno, esta zona para Blanca es como la palma de la mano, se conoce hasta el último rincón, por eso suele ir sola.

Los dos hijos de Blanca, Olivia y David, son su vida y también han heredado el espíritu deportista de la saga familiar. En este caso no se han inculcado por el deporte de esquí, sino por el Rugby. Fue precisamente su hija quien puso la denuncia de desaparición. Han sido precisamente algunas amigas del mundo del deporta de élite, con las que se veía de vez en cuando, las que han insinuado que la campeona se encontraba algo baja de ánimo tras la separación de su marido y padre de sus dos hijos, y que esta situación se sumó a la muerte de su mentor y guía, el hermano Paquito Fernández Ochoa, cuya muerte en 2006, nunca acabó de superar

El despliegue para la búsqueda se ha ido ampliando a lo largo de todo el domingo ya que la zona es muy extensa y escarpada, de un unos 20 kilómetros. Dado que sus hermanos también son montañeros y conocen las rutas, no han querido dejar de unirse a los agentes de la Policía Nacional, Policía Judicial, Guardia Civil, Seprona, Policía Local, Bomberos y Cruz Roja. El alcalde de Cercedilla Luis Miguel Peña, muy amigo de la familia, ha comentado a los medios que se encuentran “esperanzados aunque también un poco asustados” y ha invitado “a todos los vecinos de Cercedilla y la zona, así como a guardas forestales y montañeros experimentados para que "se unan a la búsqueda de una persona muy querida para nosotras que es habitual siempre verla por allí”.

Incluso el famoso alpinista César Pérez de Tutela se acercó por la tarde a Cercedilla para ponerse a disposición “como uno más en la búsqueda de una amiga, una gran deportista a la que conozco desde pequeña y tenemos muchas esperanzas de encontrarla bien. Soy un amigo de la familia y estoy a disposición para ayudar y colaborar todo lo que pueda”.