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09:58h. Jueves, 17 de octubre de 2019

Hay quien pensaría que una mujer de valor es aquella por la que los hombres babean en la calle, aquella que va de última moda, luce joyas, tiene un cuerpo escultural y tiene hombres de dinero pretendiéndola.

Pero las mujeres de valor no somos así. Damos más importancia a lo que perdura y no se devalúa: nuestro interior. Sabemos que cuidándolo seremos más valiosas cada año que pasa.

Este mundo a veces nos confunde: nos hace pensar que lo correcto es lo falso, lo engañoso, lo inverosímil, lo indolente… Nos hace creer que las mujeres de valor son las de buena posición económica, ejecutivas, mujeres pedantes que creen que a causa de su belleza física el cielo debe rendirse a sus pies y toda la humanidad debe reverenciarles.

NOOOOOO ¡!!!!!!

Las mujeres de valor no somos así, las mujeres de valor no nos ufanamos de lo exterior cuando por dentro sólo somos miseria, las mujeres de valor no nos rendimos ante lo que la gente nos impone, las mujeres de valor no caminamos orgullosas por estar a “la moda” sino que caminamos orgullosas al sabernos mujeres inteligentes, de espíritu libre y amor sin límites, porque no nos interesa ser modelos, o bueno sí, “modelos de mujeres”.

Las mujeres de valor nos amamos a nosotras mismas y no permitimos que nadie atente contra nuestra integridad y nos llene de niebla el pensamiento.

Las mujeres de valor no nos humillamos por el amor de un hombre que se detiene en valorar las flores plásticas en lugar de disfrutar de los aromas de las flores naturales y vivas.

Las mujeres de valor hemos renunciado a aquellas absurdas frases como “ella me quitó a mi pareja “porque sabemos que nadie tiene título de propiedad sobre nadie y hemos entendido que el amor es libre y altruista.

Las mujeres de valor no caemos en los brazos de cualquier hombre para aliviar nuestras soledades, más bien entendemos que la vida desea regalarnos aprendizajes que no encontraríamos en pareja.

Las mujeres de valor no le tememos al “qué dirán” y nos enfrentamos con valentía a la cobardía de las personas que no construyen una vida propia, puesto que se interesan más por derrumbar la de los demás.

Las mujeres de valor miramos fijamente a los ojos y no dejamos que ningún juicio nos apabulle, porque reconocemos que aunque hemos errado también tenemos la grandeza de enmendar nuestras equivocaciones.

Las mujeres de valor sabemos perdonar con el alma, porque el pasado no puede truncar nuestros próximos pasos y nuestras esperanzas.

Las mujeres de valor aprendemos a no compararnos con otras, aprendemos que nuestra autoestima no reside en mirarnos en un espejo y cuestionarnos si estamos gordas o flacas, altas o bajas, en si tenemos curvas llamativas o no.

Nuestro valor va más allá de la trivialidad de un 90-60-90, un 34b, una talla 4 o unos 1.70 metros de estatura…Nuestro valor reside en nuestra mirada, en nuestra preciosa mirada que deja entrever la grandeza y la nobleza de nuestro corazón que se esparce por la vida de quienes nos rodean sin reparo alguno.

Las mujeres de valor nos hemos liberado de las tristes imposiciones que nos hacen sentirnos como victimas para ser un canto de paz y alegría.

Las mujeres de valor hemos aprendido con mucho esfuerzo a no dejarnos envolver por las apariencias y a reconocer en nosotras mismas nuestras cualidades y fortalezas, dejando a un lado la modestia y sin mortificarnos por seguir el ritmo de una sociedad mentirosa que se reviste de engaños tras las pieles desgajadas por los bisturíes, la plasticidad y el culto a la vanidad. 

Las mujeres de valor luchamos por nuestros hijos, y muchas veces solas, nos equivocamos muchas veces eligiendo al hombre incorrecto, pero eso no nos detiene a seguir apostando, por nosotras mismas y por nuestros hijos.

Las mujeres de valor luchamos por un Uruguay mejor, donde podamos criar a nuestros hijos en paz sin tener miedo, donde podamos trabajar y llegar a fin de mes sin que nos roben del sueldo, donde no nos degraden por el simple hecho de ser mujer y nos tomen como juguete.

SE QUE HAY MUCHAS MUJERES DE VALOR EN ESTE PAÍS, UN APLAUSO PARA TODAS ELLAS QUE SIN CAER EN EL FEMINISMO QUE NO ES LO MÍO, SE HACEN VALER Y SENTIR!