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05:21h. Lunes, 26 de agosto de 2019

Iglesias y Sánchez: matrimonio forzoso divorcio inminente

Matrimonio Sánchez-Iglesias. LHD
Matrimonio Sánchez-Iglesias. LHD

Una oleada de falta de sentido de la democracia y ausencia de responsabilidad de Estado, empaña la sociedad española, bloquea el Estado sine die y está a punto de romper los nervios a los que han votado para que haya un gobierno progresista en España. La desconfianza, basada en hechos y actos reales, se ha instalado en el seno dirigente del Psoe y de Pedro Sanchez con respecto a Pablo Iglesias. Iglesias y Rivera, Rivera e Iglesias. ¿Quo Vadis?.

De Rivera se ha escrito hasta la saciedad que está desquiciado, y Pablo Iglesias ahora protagonista de la próxima investidura presidencial, merced a sus cuarenta y dos escaños, ha dado sobradas razones que demuestran que como "buen gallo del gallinero" donde él esté, nadie puede mandar por encima suyo. Meter en el Gabinete ministerial a un personaje de estas características es harto arriesgado. Al líder morado nada le basta. Ni la generosa oferta, España Avanza, que han ofrecido Pedro Sánchez y el PSOE -en un documento de 38 páginas- plagado de programas, contenidos, y cargos, algunos ministeriales a personas de prestigio del entorno de UP, Secretarías de Estado, presidencia de grandes Empresas Públicas. El tiene que estar si, o si, en el Consejo de MInistros. El gallo en el gallinero. Dijo que había que asaltar los cielos, y al parecer no era metáfora.

El partido socialista ha ganado ampliamente las elecciones, las cuatro, pero se encuentra en estos momentos, secuestrado entre los delirios de grandeza de líderes políticos, salidos de la nada, o de la casi nada, que de grandeza tienen más bien poco. Por un lado, Rivera, prefiere echarnos a todos en brazos de la extrema derecha y por el otro, Iglesias ha bloqueado España para obligar al Presidente del Gobierno a que lo meta con calzador en el Consejo de Ministros. Sabe que o se cuelga en el Gobierno socialista o fuera, los suyos le volverán a mandar de nuevo a su puesto de profesor universitario. De hecho, Ramón Espinar, el que fuera uno de los principales fundadores de Unidas Podemos, ya ha anunciado que hay que volver a plantearse el liderazgo de Podemos en un nuevo Vistalegre III.

Teresa Rodríguez y Jose María González, alías Kichi, en Andalucía, consideran que Iglesias con su enroque y su consulta tendenciosa a la militancia, “insulta la inteligencia de los votantes de UP” y tanto Espinar, Errejón, Bescansa, Bustinduy y otros fundadores de UP, en Madrid, opinan en público que la actitud de Iglesias “no tiene pase”. La situación es que el megalíder morado, que ya ha perdido por el camino varios millones de votos, y sigue en caída libre, se ha quedado solo. Sólo Pablo Echenique, y su pareja,Irene Montero, continuan a su lado.

Por el camino y con las erráticas decisiones de su líder, Podemos ha ido perdiendo también las pocas alcaldías que obtuvo y las confluencias: en Cataluña, los Comuns se han desligado, en Galicia las Mareas no están con él, incluso Izquierda Unida, en la mayoría de las circunscripciones ha acudido a elecciones por libre. De ello, el responsable es el gigantesco y dictatorial ego de Iglesias. Un ego que, a la desesperada, el líder morado quiere meter en el Consejo de Ministros. Algo que a toda la Ejecutiva del PSOE, gobierno, militancia y a los casi ocho millones de votantes progresistas, aterra dada la incontinencia verbal del líder morado. Máxime cuando está ante su última oportunidad y no tiene mucho más que perder.

El gobierno en funciones, que, insisto, ha ganado ampliamente las elecciones, está literalmente chantajeado por un individuo ególatra que quiere a toda costa un sillón para él, otro para su esposa y algunos mas para sus allegados. Tres millones de votos y cuarenta y dos escaños, son dignos de tenerse en cuenta, pero la proverbial auto sobrevaloración de Iglesias, con su partido roto a cachos, en estos momentos es suicida. A toda costa quiere un matrimonio forzoso con Sánchez. O eso o elecciones por quinta vez. Ya lo hizo una vez. Lo puede hacer dos. Ya se sabe, matrimonio forzoso, divorcio inminente.

Sin Curriculum de especial relieve, -salvo quizá por su época de Venezuela- sin apenas preparación, nivel y experiencia de gobierno, Iglesias quiere entrar en el Olimpo de los ministros. Del eufemismo asaltar los cielos, ha pasado a asaltar el Consejo de Ministros. Muchos, y yo también, nos preguntamos si de este modo lo que pretende es asegurarse una renta de por vida dado que él y su pareja tienen algunas dependencias del Ibex y de la banca privada. ¿No es así? señora Montero...Es más, Quiere ser vicepresidente. Muchos en el Psoe aseguran que si al menos el presidente del Gobierno, de quien es prerrogativa formar Gobierno, confiara en su lealtad podría ser bienvenido. Pero desde aquellla esperpéntica rueda de prensa en 2015 en la que exigía a Sánchez la mitad de su gobierno y la dirección de las grandes instituciones, no ha parado de dar pruebas sobradas de que la lealtad no es una de sus virtudes.

En una negociación, como ha expresado el Presidente en funciones Pedro Sánchez: se requieren grandes dosis de generosidad y responsabilidad. Obvio que en el Psoe, y así lo repiten hasta la saciedad, reconocen a UP como socio preferente ya que es un partido de izquierdas y el Psoe necesita de su apoyo. Por ello, también le ofrecen que sugiera personas de prestigio, nivel y currículo experiencial, afines a Podemos. El problema es que Unidas Podemos ya no tiene. Jiménez Villarejo, el ex fiscal anticorrupción se ha ido, el prestigioso catedrático de economia, profesor Juan Torres, se ha ido. El ex Jemad, Julio Rodríguez, se ha ido. La prestigiosa magistrada canaria, Victoria Rosell, se ha ido. Todos se le han ido. También los fundadores. En tal situación de caída libre, es en la que a Iglesias y a su esposa, Irene Montero, ya parece no importarles la parálisis de la democracia y prectican el chantaje al Estado.

Con o sin lealtad, con o sin confianza, con o sin afinidad, con o sin curriculum, Iglesias erre que erre, sólo acepta meterse a piñón en el circuito de confianza del futuro Presidente del Gobierno. Sin negociar, sin acordar programas, sin hacer equipos . O eso, o sus cuarenta y dos escaños sólo servirán para repetir las elecciones. España no se merece estos políticos. Entonces, qué opción nos queda, nos preguntamos muchos electores al borde del hastío.

España no puede permitírselo, acaba de repetir el Alto Representante de Exteriores de la UE y ministro en funciones, Josep Borrell. Pero Iglesias ya lo hizo en 2015 dejando el poder a un PP impregnado de corrupción hasta la médula. Sus ex compañeros, Errejón, Bescansa, Alegre, Espinar, Monedero, Bustinduy, Domenech, y ahora Teresa Rodríguez y Jose María González, alias, "kichi", entre otros, están convencidos de que es capaz de volverlo a hacer. Fuera del Gobierno, le queda asistir a la refundación de Unidas Podemos, parecen estar insinuando en diferentes foros, como venimos repitiendo en este medio.

Sánchez ha demostrado, desde Sarajevo, hasta su rol en la composición de los dirigentes de la Unión Europea, su capacidad de solvente negociador. Pero en este caso no hay márgen debido al talante del partner para llegar a buenos acuerdos y resultados. Iglesias impone una trágala. Con su reiterado rechazo a cada propuesta ha colocado al presidente al pie del abismo. O se casa con Iglesias o lleva a España y a los españoles a las quintas elecciones. Quiere un sillón para él y su extinto equipo. Se jacta públicamente de tener a España bloqueada retorciendo los argumentos y amenaza con no tener prisa y pasar así todo el verano hasta que Sánchez y el Psoe cedan.

Que miles de millones de euros en las Comunidades Autónomas no puedan ser invertidos y por tanto tengan a empresarios parados y pymes al borde de la ruina, que el país esté paralizado porque no hay presupuesto y no se pueden tomar decisiones financieras, todo eso no importa. Que Europa esté esperando a que España tenga su gobierno para participar en las nuevas decisiones internacionales de calado, todo eso no importa. España no tiene tiempo pero Iglesias sí, como escribía en este medio recientemente el diputado socialista Rafael Simancas. El morado está en su tiempo de descuento y su órdago no varía un milímetro.

Tan claro como que al final, Sánchez tendrá que elegir. Es consciente de que España no se puede permitir, por quinta vez en unos meses, volver a las urnas. Y lo que es peor, aunque el Psoe arrasara, en noviembre, tras las enésimas elecciones, el puñado de votos de Unidas Podemos, seguirá siendo imprescindible para formar gobierno. Ya no existen las mayorías absolutas.

Y por lo tanto, puestos a opinar, ya somos muchos y muchas los que decimos, “pues que lo meta en el Consejo, que le de algo, por ejemplo Vivienda, a ver si es posible que se conforme y cerremos este absurdo capítulo de un bloqueo que España necesita cerrar y olvidar cuanto antes”. Evaluemos riesgos y daños colaterales y asumámosles. Aunque nos tememos que quiere CNI, RTVE, Vicepresidencias y todo lo mas alto. Así es él. Siempre sobrevalorando hasta el absurdo sus inexistentes capacidades.

Que le den algo, si, e inmediatamente, por favor, que se renueve el artículo 99 de la Constitución para que esto no vuelva a suceder. Para evitar en el futuro, que un par de caprichosos enfermos de egocentrismo, Rivera e Iglesias, Iglesias y Rivera, con su complejo de inferioridad y su escasa valía política de verdad, tengan paralizado a un país y no dejen gobernar al partido que ha ganado las elecciones. Y lo que es peor, que ni siquiera tengan para ofrecer otra alternativa. Pongamos un poco de luces largas, cuando Iglesias dé la espantada, quizá en uno o dos años, se podrían volver a celebrar elecciones. Y entonces si. Ya la ley electoral y de investidura estará protegida de los caprichos de politiqueros de quinta categoría.

Una última pregunta, a la vista de los hechos, los tres y pico millones de almas que votaron a UP. ¿Votaron al Pablo que dijo que los que vivían en chalets con sus piscinas eran la casta y que habría que freírlos a impuestos a todos?. ¿Votaron al que dijo que ellos no querían sillones sino políticas sociales para recuperar el bienestar social? ¿Votaron al que dijo que donaría las dos terceras partes de su sueldo y todo lo lleva ´pa casa y su Tuerka´?. ¿Votaron al que dijo que ya querría que en España hubiera una tan maravillosa democracia como la de Venezuela de Chavez y Maduro?. Por favor, háganse mirar los que han creado al hiperlíder y lo que ha hecho con todos sus compañeros y con el espíritu del 15M.

Del verbo negociar, Iglesias solo ha entendido lo que no es: chantajear, ponerse a sí mismo como condición sine qua non, y no moverse un ápice.Si le concedieran la vicepresidencia y los ministerios que pide, firmaría hasta con Vox un pacto del diablo. Recordemos que Iglesias es un producto mediático de un canal de televisión, despechado con el partido socialista y con Sánchez, y que lo endiosó hasta tal punto que ya ha destrozado a su propio partido. Como era de esperar, incluso ha renegado del editor que lo creó, Jaume Roures, y ha espantado a todos los fundadores que ya se están preparando para sustituirle en un Vistalegre III de inminente convocatoria ¿Quo Vadis Iglesias?.