Buscar
07:08h. Jueves, 14 de noviembre de 2019

Por qué Pedro desazona tanto a sus oponentes…¡varones!

Sánchez trabajando en el Parlamento Europeo (Foto: foto: UE)
Sánchez trabajando en el Parlamento Europeo (Foto: foto: UE)

Me mordía la lengua pero quizá por los calores de agosto y un año más sin vacaciones, hoy voy a decirlo. Pedro Sánchez es el objetivo a batir de las tres derechas, y de la otra supuesta izquierda. ¿Por quién están lideradas las tres derechas y la "otra" izquierda? Por cuatro varones, jóvenes, de escaso bagaje político y que se ven a sí mismos atractivos y en edad de máxima vanidad procreativa en todos los sentidos...

Los tres, y Abascal con ellos, se ven “auto sobradamente” capacitados para conducir la nave del Estado español. Ellos quieren pilotar, si o si, ese es su objetivo. La nave, que es España, y sus pasajeros, que somos los españoles, les resultamos secundarios y hasta ovejitas dóciles y fáciles de engañar. Si Pedro puede, por qué ellos no. Yo se lo voy a decir, alto y claro: “porque ustedes no han ganado las elecciones, y si quieren gobernar tienen que sumarse con Podemos, todos juntos (PP, CDs, Vox y UP). Adelante. Háganlo y dejen de marear”.

Ellos, los tres de la derecha y el de la supuesta izquierda, llevan apareado a su lado, otro varón joven, alter ego: Casado, lleva a su Egea; Rivera lleva a su GirautaAbascal lleva a su Espinosa de los Monteros… Iglesias lleva colgado a su emisario ejecutor, Echenique, el único varón que le queda de un Podemos a la fuga. La cuota de las mujeres -portavoces- las dejan para la imagen del Congreso, la comunicación, para que repitan argumentarios escritos ex professo para ellas. Aun no siendo feministas necesitan algo de cuota femenina. Cayetana y su dicción pijo perfecta, Arrimadas buena oradora, hay que reconocer, mucho mejor que su jefe, y Monasterio, hispano cubana de familia bien, criada al estilo monja seglar que con excelente educación deja caer "las barbaridades xenófobas, homófobas, misóginas, fascistas, etc".

El cuarto líder de esta oposición, pertenece a una supuesta izquierda hecha añicos precisamente por su innegable hiper liderazgo de macho alfa, cuyo análisis no tiene desperdicio. Iglesias se ve a sí mismo como un “atractivo rara avis” que cultiva su coleta, ya que si se rapara perdería ipso facto, lo que él considera que forma parte de la fuerza de “sus encantos”. No hay más que ver los reportajes fotográficos, en la moto, o abrazado a un árbol, con la melena al aire, mirada profunda, más propios de un galán de telenovela barata anunciado un perfume de Alcampo. Iglesias coge el micrófono de forma estudiada, como una estrella de rock de barrio, pero todavía le queda explicar a los suyos, cómo ha pasado del rey del pollo frito de Vallekas al marquesado de Galapagar. La casta ¿se acuerdan? Está en plena transición. De adolescente asambleario a hombre y páter familia. Marca cuando anda, ya sabemos qué. Se espatarra cuando se sienta. Pero ha cambiado a su partido de Podemos, a Unidas Podemos. Sin comentario. No se le pueden negar, las muchas horas de vuelo comunicativo que ha hecho en su pequeña empresa, HispanTV, financiada por Irán, y en la otra, La Tuerca, cuyos primeros cimientos económicos vinieron de los pagos -por otra parte legales, supongo, y perfectamente reconocidos por ellos mismos- por asesoramiento a los dictadores venezolanos, Chavez y Maduro. No porque lo diga Inda, exagerado y mentiroso, deja de tener una base real de fundamento, reconocido por Monedero, el propio Iglesias y ratificado por los muchos videos que existen de ellos en Venezuela y en España, al respecto.

Podríamos verter ríos de tinta sobre este Juego de Tronos varonil en el que “los cuatro” grandes partidos de la oposición, las tres derechas e Iglesias, han convertido el marco actual de la política española. Digo los cuatro, porque más allá de las interpretaciones, los hechos son tozudos. Y los hechos dicen que las tres derechas (PP, CS y Vox) junto con la supuesta izquierda, de Podemos (o lo que queda de PDs), se han aliado juntas en una pinza, para impedir que el partido socialista, ganador de las elecciones, y llamado por el resultado de las urnas soberanas a gobernar España, pueda formar Ejecutivo. Y lo peor es que no ofrecen alternativa. Los delirios de grandeza de Iglesias, a quien se le han ofrecido oportunidades de entrar en un gobierno como jamás hubiese soñado e incluso muy por encima de sus posibilidades, prefieren conducir al país al bloqueo. ¿Para qué queremos a estos líderes? Los otros dos de la derecha, (Abascal aquí pincha poco) tampoco son capaces de cumplir con su responsabilidad de “permitir” que haya gobierno (ganador) en España. ¿Para qué pagamos a estos políticos del bloqueo? Pues oiga, que se junten los cuatro -incluido Abascal- y que gobiernen juntos. Ya que no hay otra alternativa. Bueno, si hay otra. Que Sánchez convoque las elecciones, y entonces, a sus falsas acusaciones, de que ha pactado con Bildu, mentira, de que ha pactado con los independentistas, mentira, de que ha pactado con UP, mentira, se unirá la acusación maquiavélica de que ha sido incapaz de formar gobierno y por ello vuelve a cargar sobre el lomo de los sufridos españoles la repetición de las elecciones. Como si ellos no fueran los auténticos responsables.

Miren, varones de la derecha, ultra derecha y de la izquierda con delirios, no insulten más nuestra inteligencia. Dicen querer un gobierno de estabilidad, pero no dan un paso para facilitarlo, al contrario. Dicen querer que Sánchez no pacte con UP -los populistas según ustedes- pero no dan un paso para hacer un pacto de Estado centrista y que garantice el bienestar social para los españoles. Dicen querer un Gobierno de Estabilidad que no se apoye en los independentistas, pero hacen todo lo posible para que sea así y luego poder quejarse. Entre todos ustedes, y el del otro lado de la pinza, Iglesias, han creado un callejón de la perversión política insoportable que deja sin salida al partido socialista, ganador indiscutible de las elecciones con el doble y el triple de escaños que sus grupos políticos. ¿De qué va esto? Coincido con las declaraciones de la última entrevista que el socialista Ábalos concedió a Espejo Público, por cierto que la recomiendo porque no tiene desperdicio: "Aquí los partidos que han perdido las elecciones no lo asumen”. Entre PP (que ha perdido la mitad de sus escaños) y CS suman exactamente los mismos escaños que el PSOE. ¿Para qué quieren repetir elecciones? ¿Para desgastar a Pedro Sánchez y su equipo?¿Por si cae la breva?¿Creen que los españoles nos merecemos esto?

Y por último, y por seguir con el hilo de la vanidad varonil. Les desazona que Pedro sea un tipo de seductor estilo Clinton o Kennedy, que la prensa internacional esté enamorada de él, que sea más deportista, que hable idiomas fluidamente, que sea cosmopolita y simpático por el mundo, que sea correcto y no devuelva los improperios y los insultos que vierten sobre su persona y “su banda”. Les desazona cada vez que lo ven en el Falcon (trabajando), cada vez que le ven reunido con los colectivos (trabajando). Y quizá, solo quizá, lo que más les desazona es verle rodeado de mujeres ministras, hechas y derechascon unos currículum de vértigo y sabiendo perfectamente de lo que hablan y de lo que gestionan. Ustedes, han optado por otro tipo de perfiles y están en su derecho. Perfiles llamativos, tipo Cayetana y su infumable acento de clasismo y pijería tan alejado del pálpito de la clase trabajadora, que espanta. Por no decir Arrimadas, o Monasterio, o la esposa del amado líder a quien pretende “colar de vicepresidenta” con el único currículo laboral de haber sido “dependienta de unos grandes almacenes poco menos de un año” (sin menoscabo de las dependientas, yo fregué platos, limpié campings o promocioné productos en grandes almacenes) y la escasa experiencia política de casi tres años como diputada y activista antidesaucios etc. Aunque promete, no tiene experiencia para tan altos vuelos. Por favor, no sigan insultando nuestra inteligencia, “amados líderes”Cumplan con su deber, de una vez por todas y dejen gobernar a quien ha ganado las elecciones, que para eso les pagamos.