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09:22h. Lunes, 20 de Mayo de 2019

Presentación1Vox el partido liderado por Santiago Abascal Conde, un hombre que como Groucho Marx tiene unos principios, pero puede cambiarlos por otros si no le gustan para conseguir su objetivo.

Como fiarse de un personaje que está en contra del divorcio y se ha casado dos veces, que está a favor de la Iglesia Católica y no va a misa, que va de militarista y ni siquiera hizo la mili.

Como aperitivo está bien para identificar el oscurantismo del personaje más narcisista de la política española, que no duda en hacerse todo tipo de fotos subidas de testosterona para aparentar lo que no es, hay un refrán muy español que dice “dime de lo que presumes y te diré de lo que careces”.

Pero sin duda lo que caracteriza este personaje y su partido es la soberbia, según la RAE se define soberbia como “el sentimiento de superioridad frente a los demás y que provoca un trato distante o despreciativo hacia ellos, demuestran rabia y enfado de manera exagerada ante cualquier contrariedad”.

Queda claro que tanto Abascal como todos los que representan a su partido o lo que quiera ser Vox cumplen con la definición.

En el plano político están simplemente faltos de ideas y proponen la salida de la Unión Europea como idea estrella, eso solo lo puede decir una mente enferma del peor mal que padecemos hoy:  La ignorancia, los que hemos viajado en los tiempos de la peseta sabemos lo que podías hacer con ella, creo que no merece el mas mínimo comentario y todo lo demás va en la misma línea, sobreactuando y sacando el patriotismo barato de paseo como en los mejores tiempos del franquismo, muchas banderas e himnos nacionales pero poco contenido mas allá de la incitación al racismo y anti feminismo.

Para finalizar solo decir que su financiación es bastante más que irregular y tiene a media militancia pidiéndole unas cuentas que es incapaz de darlas porque no están nada claras. Les cobra un pastizal a su militancia para ponerse un sueldazo a la altura de un presidente y seguir dándose la vida a la que está acostumbrado de su época de apesebrado en el Partido Popular y chiringuitos de Esperanza Aguirre.