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07:16h. Miércoles, 18 de septiembre de 2019

Este es el cuento de nunca acabar, mira que le están dando vueltas a un tema que por el camino que va no tendrá solución nunca, claro está, si antes no lo remedian nuestros vecinos y cortan por lo sano. De otra forma imposible, pues será parcheo y mas parcheo, así que la sartén la tienen ellos por el mango, y por mucho que duela decirlo, es así, y lo peor de todo es que ellos, aun sabiendo la sangría que le está produciendo ese trasiego de mercancías a sus arcas recaudatorias, tampoco serán capaces de cortar ese flujo.

Tampoco debemos olvidar que en todo este asunto de la frontera, también subyace un problema social, creado por cierto, por ellos mismos, al permitir una masificación de personas proveniente de la zona sur y empadronándolas en la provincia de Tetuán, para así poder pasar a Ceuta sin el requisito del visado pertinente. Y como todo lo que en lugar de llevar buenas intenciones se hace con una intención malévola, al final se les vuelve contra y ahora han creado un monstruo demográfico de difícil solución.

¿Y que solución nos queda a nosotros en Ceuta?, pues nada, solo escuchar el lamento de los empresarios de una parte y de otra, mientras a los existentes junto a la frontera los dejan hacer lo que les da la gana. Como por ejemplo cobrar por los tickets que se les proporciona para el pase y a los del centro y aledaños que dejen pasar a todo el que le dé la gana y además que los controles sean light, vamos una viña sin vallar. Se ve que a ellos poco les preocupa la seguridad, o que exista esa economía sumergida, algo que para algunos es lo normal y además quien eso dice, hasta tiene alguna responsabilidad política.

Y como siempre esto es un suma y sigue, sin que nadie le dé solución alguna. Parece que la delegada del gobierno ha hecho algún gesto indicativo de que como la situación siga por este camino, se cerraran esos polígonos. En honor a la verdad esa es la única solución al problema y el que no quiera verlo es que no vive la realidad. De hecho hay una posibilidad que está ahí y es que una parte esta edificada en una zona como la del Arroyo de las bombas, siendo este cauce el que delimita la frontera y como es sabido a la hora de edificar, hay que respetar los cincos metros de linde y cien de policía, que en este caso no se ha respetado.

De todo esto nada ha dicho la Confederación Hidrográfica de Guadalquivir, pues es esta la que tiene que velar porque esto se cumpla, ya que si se quiere atajar el problema existente, unas de las soluciones sería empezar por la zona que linda con la frontera, que es la que por proximidad hace el efecto tapón. Eso sí y según parece de esto nadie sabe nada y siendo la cosa tan fácil como la de preguntarle a los técnicos de la ciudad, si esto es viable o no, y de paso preguntarle quien firmo la certificación de final de obras de todas esas naves.

Lo que si es seguro es que los expedientes de regulación de muchas de esas naves, todavía siguen en la mesa de algún técnico, quien por exceso de trabajo lo deja durmiendo el sueño de los Justos. Da la sensación de que todo esto no interesa solucionarlo y que algunos prefieren seguir con este caos. Algún día nos enteraremos de quienes están detrás de todo este desaguisado y además lucrándose con esta situación, no es difícil atisbar que más de uno y de dos sólo saben poner palos en las ruedas dinamitando cualquier posible solución.