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06:51h. Miércoles, 18 de septiembre de 2019
 

Todas las semanas se publica en los medios noticias relacionadas la cantidad de empadronamientos fraudulentos que existen en Ceuta, acto seguido y después de las pertinentes visitas realizadas por la Policía Local, se da de baja del padrón a un número determinado de estos. Y es en este punto que me surgen una serie de dudas, ¿que se hacen con los defraudadores?, ¿se les expulsan de la ciudad?, ¿se les sancionan o simplemente se les deja dentro del cupo de los sin papeles?, cuestiones todas estas que por lo general rara vez suelen tener pública respuesta.

Sin contar con las respuestas a las preguntas planteadas, se puede perfectamente adelantar que una parte de esos desempadronados, siguen viviendo en la ciudad como si con ellos no fuera la cosa, buscando nuevas formas de seguir con su fraude. Eso sí, supongo que ya no gozarán de los privilegios con los que contaban al figurar en el padrón, porque sería de traca final que, aún habiéndose detectado el fraude, además de quedar sin sanción siguieran por arte de birlibirloque beneficiándose de los derechos asociados al empadronamiento.

Todo este asunto debería revestir algo de lógica y claridad, pues viendo que aquí de lo que se trata es de defraudar a instituciones u organismos como el INEM, asuntos sociales, vivienda, educación o sanidad, ¿por qué después de verificar este fraude no se les lleva a los tribunales por falsedad documental?, sin lugar a dudas, creo sinceramente que si se siguiera por este camino y se produjese una sola sentencia condenatoria, más de uno y de dos se lo pensarían a la hora de cometer esta fechoría.

Y lo peor de todos esto es que se está viendo, que nadie con poder de decisión toma cartas en este asunto, ya que al parecer no tienen intención alguna de atajar este el problema. ¿A que temen?, no se sabe, posiblemente pase como con el tema de los MENAS, ahora saldrán diciendo que están desbordados y seguirán como con quien no va la cosa, esperando que sea el tiempo el que lo solucione.

Ahora sale el señor Imbroda diciendo algo que llevo yo años denunciando, como es la invasión a través del vientre con esas parturientas que esperan en casas preparadas para este fin. Al menos este lo saca a la palestra, pero nuestro Alcalde-Presidente ni se pronuncia sobre el tema.

Lo curioso es que es ahora cuando parece que se dan cuenta, pero no cuando tenían mayoría absoluta en el Gobierno Nacional, momento inmejorable para haber tomado decisiones contundentes para atajar el problema y poner las cartas sobre la mesa, descubriendo las maniobras marroquíes por colapsar nuestra ciudad y no como ahora apelando a un manido discurso de buena vecindad que quienes tengan un mínimo de luces, entiende es forzado, inútil y carente de cualquier credibilidad.